Al leer esta noticia siento una gran frustracion que definitivamente afectará mi animo durante el dia y los dias por venir. Resulta que a dos días de finalizar la reunión mundial sobre cambio climático en Barcelona, la UE se rinde. Se rinde a la falta de ambición por parte de los países ricos en la negociación de un nuevo acuerdo climático.
Un pacto climático de Naciones Unidas podría necesitar un año extra más allá de la meta de diciembre para afinar los detalles, señalaron delegados de las negociaciones de la ONU, mientras un comité del Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley ambiental.
Estados Unidos se está convirtiendo en un lastre en este proceso, su intransigencia está amenazando con matar toda perspectiva de un tratado jurídicamente vinculante en Copenhague.
La administración de Barack Obama no quiere comprometerse en Copenhague con unas cifras vinculantes de reducción de sus emisiones de gases que después choquen con la oposición del Congreso, como ya ocurrió en su momento con el Protocolo de Kioto. Por eso, prefiere esperar que el Senado apruebe primero la ley nacional de reducción de emisiones.



















