Cocina sana y ecológica

La cocción de alimentos no es una actividad de lujo, es una necesidad básica, sobre todo para los países en vías de desarrollo. En muchos lugares de Asia, África y América Latina, cerca de 2 mil millones de personas usan leña o excrementos secos de animales para cocinar. Eso crea problemas ecológicos y de salud, sobre todo respiratorios. Pero todo esto podría evitarse con algo tan sencillo como una cocina solar.

Este aparato es bastante popular en Costa Rica, donde empezó a funcionar por primera vez en 1979 gracias al físico de origen indio Shyam S. Nandwani.

Funcionamiento
El horno solar consiste en una caja de madera, aunque se puede usar también cartón, metal, acero inoxidable, fibra de vidrio, etc.
Dentro de la caja se coloca una lámina de hierro galvanizado pintada en la parte superior de negro mate.

La radiación solar es absorbida por la lámina negra y transformada en energía.

En un día soleado la temperatura de una cocina solar puede alcanzar entre 130º y 160º, suficiente para cocinar y hornear los alimentos.

En dos o tres horas es capaz de cocinar una comida para cuatro o cinco personas; y dos comidas completas en cuatro o cinco horas.

Cocinar con un horno solar tiene muchas ventajas.

Debido a que los alimentos se cocinan con menos cantidad de agua, pierden menos vitaminas.

Además, la comida no se quema ni se pega al utensilio.

Otra de las ventajas es que no requiere cuidados especiales por lo que se cocina sin preocupación y se puede aprovechar el tiempo para realizar otras tareas.

Si se utiliza de forma apropiada también puede servir para otros usos como purificar el agua, secar y tostar productos.

No hay peligro de fuego ni de choques eléctricos o explosiones de gas, por lo que el horno solar puede ser usado sin temor.

Su construcción con materiales livianos permite que la cocina solar pueda ser llevada a la playa o de campamento.

También tiene un uso didáctico. Permite explicar a los estudiantes de primaria y secundaria la relación entre ciencia básica y tecnología.

Ahora bien, también supone desventajas.

Una de ellas es que los alimentos tardan más en cocinarse, pero el más obvio es que no se puede cocinar cuando está nublado y es de noche.

La solución si se quiere seguir utilizando la cocina solar es el horno híbrido.

Como lo indica el nombre es un horno solar normal, pero tiene una resistencia eléctrica de 1500 vatios que permite cocinar los alimentos en los días nublados pero con menor consumo de electricidad.


Necesitamos tu ayuda para seguir informando

Estamos viviendo una emergencia sanitaria y económica llena de incertidumbres. Hay muchas preguntas y no siempre tenemos las respuestas, pero todo el equipo de DiarioEcologia trabaja con entrega para ayudarte a encontrar información fiable y acompañarte en estos momentos tan duros. Nunca había tenido tanto sentido nuestra misión de servicio público como ahora. Y a la vez nuestra situación económica nunca había sido tan frágil.
No te pedimos dinero, solo tu apoyo compartiendo esta nota haciendo click en el boton a continuacion >>>

Que opinas?