Pese al boicot de los legisladores republicanos (los siete miembros republicanos, no concurrieron), un panel del Senado de Estados Unidos aprobó hoy un proyecto de ley para reducir la emisión de gases contaminantes, plan impulsado por la Casa Blanca.
Sabcionada por 11 votos a favor y uno en contra, (los siete republicanos no se presentaron), la propuesta ahora pasará al pleno de la cámara alta.
Entre los republicanos de ese panel está James Inhofe, quien describió al calentamiento global como el «mayor engaño jamás perpetrado contra el pueblo estadounidense».
Presentada por los senadores demócratas Barbara Boxer y John Kerry, la iniciativa obliga a reducir las emisiones de gases en 20 por ciento en comparación con los niveles de 2005.
Sin embargo, esos planes encuentran un fuerte rechazo entre las compañías del sector, la Cámara Estadounidenses de Fabricantes, la Cámara de Comercio y en la bancada republicana en el parlamento.
La acción de los republicanos contrasta con la postura de la Casa Blanca y de legisladores demócratas, quienes defienden el plan para enfrentar el calentamiento global.
La Cámara de Representante sancionó un proyecto similar, aunque menos ambicioso al reducir sólo 17 por ciento la emisión de los gases contaminantes.
Se estima que la votación en pleno del Senado podría tardar unas semanas, por lo cual no podrá ser rubricada por el presidente Barack Obama antes de celebrarse la cumbre climática de Copenhague, prevista para principios de diciembre.
Carol Browner, directora de la oficina presidencial de políticas de energía y cambio climático, admitió recientemente que será imposible firmar la legislación antes de concluir el año.



















