El cambio climático provoca una sexta extinción

El informe GEO-5, realizado por la ONU aporta datos contundentes que constatan que los esfuerzos realizados no han sido suficientes o se han quedado a medio camino. Este documento determina que nunca antes en la historia de la Tierra se habían observado cambios tan radicales y evidentes.

Para empezar ya se antoja prácticamente imposible alcanzar el objetivo de contener el calentamiento del planeta en al menos dos grados. Distintas fuentes aseguran que la subida de un grado es ya inevitable, mientras que contener el clima grado y medio va camino de convertirse también una utopía. El cambio del clima está provocando una caída imparable de la biodiversidad a un ritmo que no se conocía desde que los dinosaurios desaparecieron de la superficie del planeta.

Estos son algunos de los puntos que destaca el informe en su arranque y que es concluyente en cuanto al calentamiento del planeta en un período comprendido entre 1969 y 2009. El artículo pretende agitar conciencias para llegar a acuerdos para ralentizar o detener el deterioro de la Tierra.

Por partes, en este informe GEO-5 se subraya que el planeta pierde biodiversidad hasta el punto de que consideran que nos encontramos ante una «sexta extinción» de las especies, solo comparable al período en el que los dinosaurios desaparecieron de la superficie terrestre. El Pnuma, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, pone de manifiesto que desde el año 1970 las especies del planeta están en declive hasta el punto que «hasta dos tercios» en algunas zonas están en peligo de extinción. Sucede lo mismo con los hábitats naturales, que se han reducido considerablemente hasta perderse un 20% de los mismos.

La presencia masiva de CO2 afecta directamente al agua de los océanos, por ejemplo. La primera consecuencia es esta absorción excesiva de dióxido de carbono es la «acidificación de los océanos» que afecta a las especies más vulnerables, como son los arrecifes de coral. En otras palabras, no cesamos de degradar el agua de mares y océanos por la contaminación a la que están sometidos, especialmente desde el año 1.990.

La explotación desmedida de los recuros naturales ha llevado a la deforestación y la degradación de los bosques con un impacto directo en la economía mundial tanto que señala que es «superior a las pérdidas derivadas de la crisis financiera de 2008». Y es que el planeta ha evolucionado tan rápido a costa de ecosistemas y recursos naturales en un momento o punto de inflexión en que la Tierra debería fijar su atención en la alternativa de las energías renovables porque actualmente la subvención a la energía fósil en el mundo es cinco veces mayor que la de otras fuentes limpias e inagotables.

Hasta aquí el informe de la ONU al que se añade otro documento del CSIC, que estima que el impacto de la actividad humana y el consumo de combustibles junto al ritmo acelerado de crecimiento está generando un nuevo estado del planeta. Los científicos del CSIC se suman al informe que antecede a la cumbre de Río y del que se hace eco la revista Nature para destacar que la Tierra ha vivido cinco grandes extinciones asociadas a cambios climáticos que cambiaron las condiciones.

Ahora, señalan los científicos, nos encaminamos a un nuevo cambio del estado planetario «sin herramientas para minimizar sus consecuencias». En el documento explican que las épocas de transición que la Tierra ha experimentado a lo largo de la historia suponen el 5%. El último gran cambio entre períodos estables se produjo hace 14.000 años. Entonces, la superficie del planeta perdió la capa de hielo que la cubrió en el último período glacial. La última de estas edades tuvo lugar hace 100.000 años, mientras que el período de transición se alargó unos 3.300 años.

En el artículo del CSIC se indica que la Tierra puede estar llegando a un punto de no retorno a causa del impacto humano por hacer caso omiso de las fuentes de energía alternativas e insistir en el consumo de combustibles fósiles. Asimismo, otro gran problema es el aumento desmedido de la población, asociado a un mayor consumo de recursos y energía, lo que también genera cambios en ecosistemas, paisajes y alteraciones de las condiciones de la atmósfera, los océanos y la Tierra. La tasa de crecimiento anual ahora mismo es de 77 millones de personas, es 1.000 veces superior que la del período comprendido entre 10.000 años y 400 años, cuando se situaba en 67.000 personas.

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