
Es una pena que un país con ríos caudalosos, no haya podido resolver los requerimientos de agua de su poblacion y tenga que recurrir a un Plan de Racionamiento que conllevará cortes de agua en la capital venezolana.
Según el ejecutivo, estas restricciones son consecuencia de la falta de lluvias derivadas del fenómeno climático El Niño y del «derroche de los oligarcas».
Hugo Chavez:
¿Con qué llenan las piscinas de las quintas de los ricos? Del agua que le niegan a los barrios pobres (…) Ese es el capitalismo, es la falta de sentimientos, la falta de humanidad.
Hay gente que se pone a cantar en el baño media hora. ¿Qué comunismo es ese?. Yo lo he contado: tres minutos es más que suficiente; no quedo hediondo. Un minuto para mojarse, otro para enjabonarse y el tercero para enjuagarse; lo demás es un desperdicio.
También habrá recortes en la electricidad que serán anunciadas por el gobierno para ahorrar un 20%.
La cruda realidad es que actualmente Venezuela sufre un déficit hídrico del 25% y, de no regularse el consumo de agua, la situación podría llegar a ser crítica tanto en lo que respecta al suministro de líquido como al sistema hidroeléctrico.
Los embalses y cauces que riegan de agua la capital registran hoy a niveles históricamente bajos en su capacidad, los mismos que abastecen las plantas hidroeléctricas que suministran energía a la urbe.



















