La selva amazónica, bella y salvaje, se encuentra amenazada por la constante destrucción

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La Amazonia es el “pulmón del mundo”. Éste es un concepto universalmente aceptado aunque recientes investigaciones científicas estarían demostrando que más que pulmón este gigante ecológico es el “riñón” del planeta, por la función que cumple el bosque como un inmenso sumidero y purificador del dióxido de carbono, CO2. En un año normal, los bosques amazónicos absorben 1,500 millones de toneladas de CO2 para convertirlo en oxígeno. El dióxido de carbono es imprescindible para el equilibrio de la naturaleza pero en exceso es tóxico.

Las vitales funciones ya sea como pulmón o riñón que la Amazonia cumple en el equilibrio ecológico del planeta podría estar alterándose o modificándose drásticamente, de acuerdo a un estudio efectuado por un equipo de investigadores de la Universidad de Leeds, Inglaterra, encabezado por el doctor Simón Lewis.

La investigación revela que la sequía que calcinó la Amazonia en el año 2005, “un suceso en 100 años” según los asombrados científicos, arrojó a la atmósfera un estimado de 5,000 millones de toneladas de CO2, producto de la putrefacción de los árboles muertos. Pero la sequía que volvió a azotar la cuenca en el año 2010, que fue peor que la del 2005, podría lanzar al espacio un volumen mayor de dióxido de carbono.

Es decir, las emisiones de CO2 de la cuenca amazónica podrían estar superando al segundo mayor emisor del mundo, Estados Unidos, que en el año 2009 contaminó la atmósfera planetaria con 5,400 millones de toneladas de gas carbónico.

Si estos sucesos ocurren con más frecuencia, la selva del Amazonas podría llegar a un punto en el que pasa de ser un valioso sumidero de carbono para frenar el cambio climático, a convertirse en una fuente importante de gases de efecto invernadero que podía acelerarlo”, dice Lewis.

La región y sus habitantes están amenazados por efecto del cambio climático, la masiva deforestación para el desarrollo de cultivos, la contaminación de los ríos y lagos a causa de la minería y la extracción de petróleo, ante la indiferencia de los gobiernos.

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