Prepara este compost o fertilizante con el sobrante de tu comida y enriquece tu tierra

En la entrada de hoy te contamos paso a paso cómo preparar compost a partir de las sobras de comida. Antes de ponernos manos a la obra con el compost, es importante tener claro qué son los residuos sólidos urbanos. Estos son los diferentes tipos de residuos que proceden de los hogares, los comercios, las oficinas y servicios. Suelen ser residuos de papel, cartón, plástico, vidrio, metales, maderas, textiles y materia orgánica.

El compost es un abono que se obtiene a partir de materia vegetal o animal. Es la mejor forma de abastecer a la tierra de nutrientes. Para realizar compost se pueden aprovechar las sobras de comida que normalmente acabarían en la basura. Así que, también es una buena forma de reducir el desperdicio alimentario.

¿Cómo hacer compost casero? Paso a paso

Paso 1. Prepara el «compostador»

Necesitarás un compostador, un recipiente con capacidad. Puedes comprar uno, o mejor todavía, puedes construirte el tuyo propio a partir de materiales reciclados: una caja de madera, un tiesto, una jardinera que ya no uses, etc. Es importante que este recipiente no esté en contacto directo con el suelo.

Una vez ya has construido tu recipiente, deberás hacer agujeros en la base del recipiente. A continuación, ya podrás añadir una primera capa de tierra y una segunda capa de paja, serrín o ramas de resto de podar. Es muy importante que vayas intercalando capas de desechos húmedos con capas de desechos secos así evitarás que los desechos se pudran y huelan mal.

Paso 2. Añade tus residuos orgánicos

Es importante que en casa entiendan que el comopostador no se trata de una basura, sino de un recipiente en el que añadir materiales orgánicos que luego crearán vida. Por otro lado, también es fundamental saber qué alimentos no se pueden compostar y cuales sí. Se recomienda evitar añadir al compost productos de origen animal como carne y pescado, alimentos que incluyan grasas, aceites de cocina, químicos, comida cocinada, cadáveres de animales y detritos de perros y gatos. Restos de comida que se pueden aprovechar para hacer compost son: cáscaras de huevo, peladuras de frutas y verduras, paja fresca, hierba húmeda, café, etc.

Paso 3. Regar el compost

Tu compost casero necesitará un cierto grado de humedad para poder producir ese abono o fertilizante que enriquecerá los alimentos que cultivas. Asegúrate de no encharcar el compostador, lo que buscas es humedecer todas las capas que has ido añadiendo.

En la naturaleza nada «muere», todo se transforma para dar vida a más naturaleza. Cosa que deberíamos tomarnos de ejemplo para llevar a cabo una economía circular efectiva. De ahora en adelante no te olvides de aprovechar las sobras de frutas y verduras para convertirlas en compost. 

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