
Por: Juan Carlos Quintero
Cuando el profesor de emprendimiento del Programa de Diseño Industrial les pidió una idea para desarrollar como opción empresarial, a Gustavo Adolfo Valencia sólo le bastó mirar el cesto de la basura.
Por eso, Las cajas que se alcanzaban a ver le bailaron en la cabeza como preciosos accesorios.
El tetrapack no ha sido tan apreciado entre el material reciclable: pocos han intentado reutilizarlo, en la onda del reciclaje y el aprovechamiento decidió convertirlo en billeteras, maletines y correas.
Cada uno tiene su estilo. Va de acuerdo con el perfil del que lo porta. Gustavo, por ejemplo, exhibe su propuesta en un colorido bolso de retazos de empaques de jugos, leche y otros alimentos que se consiguen en el mercado. Su billetera fue elaborada con cajas de jugos.
Pero ya hay ejecutivos que tienen su ‘tetra bolso’. De Bogotá llegan las cajas de vino, con colores oscuros, de los cuales salen los diseños. El universitario perdió la cuenta de cuántos bolsos, correas y billeteras ha diseñado en el último año.
Ahora mismo, ese material con alta resistencia y capacidad para ser retorcido se teje para darle forma a un bolso muy ejecutivo, que mantiene en reserva sólo para su futura dueña.
A Gustavo Adolfo lo descubrieron los visitantes del pasado Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que se sorprendieron con sus diseños en las muestras de artesanías, una pasión que combina con el ritmo de la marimba, el guasá y los cununos.
Reconoce que en Colombia todavía es muy tímido el negocio alrededor del reciclaje del tetrapack.
«Sólo Brasil y Japón separan las cuatro capas que forman este material y lo aprovechan. En el país hay quienes lo trituran y adelantan sus propuestas con base en este material, pero yo pienso que el diseño es una opción para ayudar al planeta y ¿qué mejor que rescatarlo tal y como es? Así se crea conciencia de todo eso que va a la basura y puede tener otro uso», dice el universitario, de 24 años.
Y aunque en medio de su trabajo de grado saca tiempo para atender su negocio, no alcanzó a llegar a Expoartesanías en Bogotá, y desde ya alista su trabajo para participar en ferias artesanales en Cali y Popayán.



















