81% de los británicos y estadounidenses se infectaría, con casi 3 millones de muertes en ambos paises, revela nuevo informe

Elaborado por el Imperial College of London, el documento es devastador en términos de pronósticos en caso de que los gobiernos no tomen cartas en el asunto de inmediato y de forma drástica para combatir al coronavirus COVID-19. El grupo académico -compuesto por 31 profesionales- informó que si los estados y los individuos no hicieran nada y la pandemia permaneciera descontrolada, 510.000 personas morirían en Gran Bretaña y alrededor de 2.2 millones en los Estados Unidos.

Estos números alertaron sobremanera a Johnson y al equipo de Donald Trump por el impacto que tendría en su sistema sanitario, uno que cuenta con la mejor tecnología y con mejores condiciones que países no desarrollados. Si finalmente Gran Bretaña Estados Unidos aplicaran medidas más ambiciosas para mitigar la propagación del virus -frenar, no necesariamente detener la epidemia en los próximos meses- podrían reducir la mortalidad a la mitad, esto es, unas 260,000 personas en el Reino Unido y 1.1 millones. en los Estados UnidosLa cifra continúa siendo dramática.

Los investigadores del Imperial College -uno de los centros que está trabajando a marcha forzada para desarrollar una vacuna contra la COVID-19– consideran que de seguirse ciertas normas estrictas de aislamiento, este confinamiento permitirá al país limitar el número de muertos a “unos miles o decenas de miles” si se respeta estrictamente. El equipo de esta institución académica advirtió que continuar con la estrategia adoptada hasta ahora por el Gobierno de de Johnson de tratar de disminuir la propagación del virus –sin aplicar medidas drásticas que impliquen el aislamiento de la población- podría llevar “al límite” los servicios de atención sanitaria.

La alarma que sonó en Londres y Washington

El Imperial College of London advirtió entonces que de no tomarse medidas podría ocurrir una catástrofe sanitaria de consideraciones. “En ausencia (improbable) de medidas de control o cambios espontáneos en el comportamiento individual, nosotros esperamos un pico en la mortalidad (muertes diarias) después de aproximadamente 3 meses. En dichos escenarios, dado un R0 estimado de 2.4, predecimos que el 81% de las poblaciones de Gran Bretaña y los Estados Unidos estarían infectadas en el curso de la epidemia. Los tiempos epidémicos son aproximados dadas las limitaciones de datos de vigilancia en ambos países: se prevé que la epidemia sea más amplia en los Estados Unidos que en Gran Bretaña y el pico se produzca un poco más tarde. Esto se debe a la mayor escala geográfica de los Estados Unidos, lo que resulta en una mayor distinción de epidemias localizadas en todos los estados que las observadas en Gran Bretaña. El pico más alto de mortalidad en Gran Bretaña se debe al tamaño más pequeño del país y a su población de mayor edad en comparación con los Estados Unidos. En total, en una epidemia no mitigada, predeciríamos aproximadamente 510,000 muertes en Gran Bretaña y 2.2 millones en los Estados Unidos, sin tener en cuenta los posibles efectos negativos de los sistemas de salud abrumados por mortalidad”.

Para una epidemia no controlada, predecimos que la capacidad de camas de cuidados intensivos se excedería tan pronto como la segunda semana de abril”, advierte el estudio siempre siguiendo un escenario de falta de acción por parte de los estados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba