Muy buenas noticias nos llegan de parte del gobierno de Gordon Brown. Gran Bretaña apoyó hoy propuestas para imponer un tributo global sobre los bancos a fin de pagar por futuros rescates, y llamó al G20 a trabajar por un acuerdo de 100.000 millones de dólares destinado a costear las medidas contra el cambio climático.
Si no hay un consenso sobre la financiación, si no hay un acuerdo sobre contribuciones para asegurar que podemos luchar contra este problema, será mucho más difícil lograr un acuerdo en Copenhague, dijo El ministro de Finanzas británico, Alistair Darling.
La situación está por el momento bloqueada, entre otras cosas porque los grandes países emergentes como China y Brasil, que ahora también son grandes emisores, estiman que los países ricos tienen una mayor responsabilidad en el calentamiento global.
Cuando Copenhague parece encaminado a adoptar una declaración política, y no el tratado vinculante que la ONU esperaba para prolongar los esfuerzos del protocolo de Kioto, Darling urgió a los ministros a hacer progresos en el acuerdo financiero.
El Reino Unido insta al G20 a ponerse de acuerdo sobre cambio climático



















