Como comprar cosméticos de forma sostenible mientras ahorras dinero salvando al planeta

La cosmética sostenible no es una tendencia, es una realidad que ha aterrizado en el mundo beauty para recordarnos que el planeta necesita un respiro. Cada día más marcas intentan producir pensando en el impacto medioambiental y reformulando sus productos para intentar lograr el cambio.

Y tú también puedes aportar tu granito de arena con tu compra: ¿sabías que hay pequeños gestos que pueden hacerte ahorrar bastante dinero, mientras contribuyes a que el planeta no se lleve tantos disgustos? Hay formatos que permiten abogar por una forma más sostenible de consumir cosmética y disfrutarla.

Ficha estos cinco trucos que vas a querer poner en práctica la próxima vez que vaya a reponer tu neceser.

1. Pásate a la cosmética en polvo

Una alternativa que también va a ahorrarte espacio en el neceser, algo bastante útil cuando viajamos en avión y los líquidos no son la mejor opción. Pero, además, la cosmética en polvo ahorra agua y libera menos emisiones tóxicas, de hecho los expertos coinciden en que más que una tendencia beauty, este es un formato inteligente capaz de reducir la huella de carbono.

Se trata de productos que se han formulado sin agua y que, precisamente por ello, en muchas ocasiones también aumentan la concentración de activos que benefician la piel.

2. Apuesta por los productos sólidos

¿Sabías que una pastilla de champú sólido equivale aproximadamente a dos o tres botellas de champú líquido? Decantarte por la primera no solo va a hacerte ahorrar en dinero, sino también en plástico, descartando totalmente su uso, puesto que normalmente el champú sólido suele venir en envases de cartón.

Hoy en día podemos encontrar multitud de productos para el cuidado de la piel y el cabello en versión sólida, desde champús, hasta acondicionadores –suelen ser frecuente las pastillas 2 en 1–, hasta jabones faciales, pasando incluso por dentífrico, que viene en forma de pequeñas cápsulas. 

3. Utiliza productos con envases recargables

Si te has fijado, sale más económico llevarse a casa envases recargables (especialmente si hablamos de cremas corporales) que los clásicos. Una diferencia que tiene como objetivo fomentar el ahorro de envases de plásticos y reutilizarlos.

4. Despídete de los discos desmaquillantes que utilizas

¿Te has parado a pensar en la cantidad de discos desmaquillantes de algodón que gastamos al año? Hagamos las cuentas rápidamente: si utilizas uno para los ojos y dos para retirar el maquillaje del rostro, ya son tres al día. 21 a la semana. 630 al mes. Lo que hace un total de 1.092 discos desmaquillantes al año. Imagina todo el dinero que podrías ahorrar si te pasas a los discos desmaquillantes reutilizables, una alternativa que fomenta la tendencia ‘Zero Waste’, es decir, la que apuesta por productos que no generen residuos.

Compra la cosmética a granel

¿Sabías que, al igual que ocurre con las legumbres o con los frutos secos, la cosmética también se puede comprar a granel? Hay algunos centros especializados en los que es posible acudir con tu propio envase de cristal (puedes reutilizar un tarro de conservas, una botella de vidrio, etc) para rellenarlo con cosméticos líquidos, como champú o acondicionador.

¿La ventaja de la cosmética a granel? Evitas el desperdicio, compras justo la cantidad de producto que necesitas y además aprovechas para reciclar envases de vidrio, dándoles una vida nueva.

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