
El porcentaje de biodiversidad que está en riesgo depende de qué tan pronto reducimos y frenamos el cambio climático. Existe una gran parte que ya está en peligro, especialmente en el Ártico, donde viven plantas y animales muy especiales, y donde el cambio climático es más pronunciado.
Las áreas montañosas alrededor de los trópicos –que tienen una fauna y flora muy particular, especialmente a grandes altitudes- están en riesgo porque el cambio climático está forzando la faja ambiental que habitan a desplazarse a mayor altura.
Otro lugar en riesgo inminente es Sudáfrica ya que la rica flora en ese lugar –una de las más inusuales del mundo- está siendo presionada cuesta abajo y no tiene más a donde dirigirse, pues debajo lo único que queda es el océano.



















