Drones bombardean semillas para plantar millones de árboles

Drones. Cuando escuchábamos esta palabra hace unos años, las primeras imágenes que se nos venían a la cabeza son esos vídeos de playas paradisiacas que este aparato es capaz de captar a vista de pájaro. Actualmente, el dron ha pasado de ser extraño a familiar. Ha calado tanto en nuestro día a día que el ser humano ya lo ha transformado en una herramienta de trabajo. La Policía Nacional anunció recientemente la incorporación de drones para sus tareas de vigilancia. Pero estos artilugios tienen otras muchas aplicaciones.

La deforestación masiva es una de las responsables del cambio climático.

La tecnología supera la tradición

Antes de la plantación, existen dos fases que son decisivas para el éxito de su misión forestal. Todo parte del Big Data. Pero, ¿Qué tienen que ver los datos con la reforestación? ‘El Big Data analiza todas las variables que intervienen e influyen en el futuro ecosistema, es decir, temperatura, precipitaciones, tipos de suelo, especies autóctonas, requerimientos de las poblaciones locales». Una vez realizado el análisis, el protagonista de esta fase realiza el diseño más eficiente optimizando mediante algoritmos todas las variables de su base de datos para que el futuro ecosistema sea lo más completo, armónico, autóctono y sostenible posible.

El Big Data está presente durante todo el proceso anterior a la plantación. Esta vez, se encarga de escoger las semillas autóctonas más adecuadas para la creación del ecosistema, una selección crucial para que las llamadas ‘iseed’ o semillas inteligentes: »Se introducen dentro de una cápsula biodegradable a la que se añaden todos los elementos para que tenga viabilidad en su primera fase de crecimiento, la más crítica, pero que tiene un 80% de posibilidad de éxito».

Con las variables escogidas y las semillas inteligentes creadas, lo único que queda es la plantación. 

Pero no es una plantación cualquiera a través de las manos de los agricultores. Aquí los guantes se hacen a un lado para dejar pasar o volar al dron. ‘Éste cuenta con unos depósitos adosados que lanzan las iseed contando con los parámetros establecidos por el Big Data, otro de los puntos a favor de la incorporación de drones en las labores de reforestación es que las semillas lanzadas pueden llegar hasta lugares poco accesibles por parte de efectivos humanos.

Hasta hoy sólo se recupera el 5% del terreno quemado, a partir de ahora se recuperará el 100%». Con un solo dron y diez minutos se puede reforestar dos hectáreas de terreno perdido. Entonces ¿Hasta dónde se puede llegar si se ‘echan’ un par de horas más? Pues nada más ni menos que 100.000 árboles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba