El lobo gris en las Montañas Rocosas

lobogris

Por: James Nava

El 2008 vio cómo el gobierno de los EE.UU sacaba al lobo gris de la lista de especies en vías de extinción, dejando la gestión en manos de los Estados.

El lobo gris ha protagonizado una de las historias de recuperación más asombrosas de los animales considerados en vías de extinción. Su regreso a las Rocosas ha fortalecido el ecosistema de la zona, permitiendo la recuperación de otras especies, como águilas y halcones, y ha traído de nuevo el equilibrio natural.

En la década de los 30 ya habían sido reducidas sus poblaciones a números alarmantes en las Montañas Rocosas. Esto llevó a que el gobierno federal los declarara en peligro de extinción en 1973. En 1995 empezó el programa federal de repoblación, fecha en la que se reintrodujeron en el área de Yellowstone y Idaho 66 ejemplares.

El crecimiento de la población desde 1995 ha alcanzado la cifra del 24% anual. Un éxito indudable del programa de recuperación, que establecía el mínimo de 30 pares de crías y 300 individuos adultos durante al menos tres años consecutivos; una meta conseguida en 2002.

No han faltado las voces de grupos ecologistas que han señalado  lo prematuro de sacar al lobo gris de la lista de animales en vías de extinción. Para ellos el número de ejemplares debería estar entre 2.500 y 5.000 en los tres Estados citados, antes de considerar que están fuera de peligro, ya que biológicamente se necesitan miles de ejemplares conectados en Yellowstone para lograr una auténtica y sólida recuperación.

Como consecuencia de sacarlo de la lista, 245 lobos fueron abatidos en 2008; lo que ha llevado a que 12 organizaciones defensoras de este animal, representadas por Earthjustice, pusieran una demanda contra el gobierno, en una corte federal de Montana, por declararlo fuera de peligro y reclamando que se reincorpore a la lista de especies en vías de extinción.

El debate sigue abierto y su caza está suspendida por ahora. Es indudable que la Ley sobre Especies en Peligro de Extinción contribuyó esencialmente a recuperar las poblaciones de lobos grises en EE.UU. Ahora está en juego la correcta gestión de esa recuperación y cómo el lobo cohabita con los núcleos humanos en su entorno. La nueva Administración Obama también tendrá en el lobo gris un reto que afrontar.

Una situación nada fácil que, como siempre, tiene posturas encontradas en el corazón de las montañas Rocosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba