Guía del cambio climático: qué es el polémico experimento SCoPEx y como podría cambiar la vida en el planeta

¿Qué se plantea un grupo de investigadores de Harvard para hacer volar un globo con hélices a gran altura y lanzar un sustancia para alterar la estratosfera? El experimento SCoPEx pretende dispersar partículas microscópicas de forma controlada en una masa de aire de aproximadamente un kilómetro de largo y cien metros de diámetro, para medir cómo actúan con la radiación solar e infrarroja, la dispersión de la luz y los cambios en la densidad de los aerosoles.

Un primer paso, una aproximación real a las pruebas de laboratorio en pos de un plan a mediano plazo, que consistiría en derramar partículas reflectoras de la luz solar en una superficie mayor, para disminuir la cantidad de calor que absorbe la Tierra y así bajar las temperaturas superficiales del planeta.

Es una de las ideas que pergeña la geoingeniería solar, que van desde instalar protectores solares en el espacio hasta aumentar la reflectancia de los océanos. Una disciplina que, en su concepción de alterar deliberadamente el sistema climático, enfrenta muchos cuestionamientos a la hora de llevar los proyectos a escala global. Aunque los profesores David Keith y Frank Keutsch planteen que existieron experimentos similares y que la sustancia a lanzar, carbonato de calcio, es un químico inocuo para el medio ambiente.

A gran escala, argumentan los detractores, tendría que dispersarse una cantidad enorme de partículas y, además, conduce a evadir la verdadera causa del cambio climático: los gases contaminantes. De ese modo, si las emisiones de CO2 no se reducen, deberán liberarse más y más partículas a lo largo de los años.

Sin olvidar la advertencia del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), acerca de que estos mecanismos podrían modificar el ciclo global del agua. Otra debilidad de SCoPEx es que, si por alguna razón se dejaran de lanzar las partículas reflectoras, la temperatura global podría volver a aumentar rápidamente.

Pese a los opiniones escépticas, todo indica que el experimento, en principio en agenda para mediados del año pasado y luego aplazado, se concretará.

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