
Cada semana, los supermercados Sainsbury’s en Escocia generan unas 42 toneladas de basura, que, de acuerdo con el plan, serán enviadas a una refinería de biofuel, donde serán tratadas para convertirlas en fuel preparado para generar electricidad.
Según los cálculos de la compañía, cada tonelada de basura que se envíe a la refinería en lugar de al vertedero puede generar energía para 500 hogares, con el ‘plus’ de que el biofuel es menos contaminante que los combustibles fósiles.
UK Grocery Chain Sainsbury’s to Start Turning Wasted Food Into Electricity



















