
Mientras el tema se va en reuniones mensuales, bimensuales, anuales, los índices se trepan como no se esperaría.
Por: Ramiro Velásquez Gómez
El forzamiento radiativo de todos los gases de invernadero de larga permanencia se ha incrementado 27,5 por ciento de 1990 a 2009 y 1 por ciento entre 2008 y 2009, reflejando el aumento atmosférico del dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso.
La revelación la hizo la Organización Meteorológica Mundial.
El forzamiento radiativo es el balance entre la radiación solar que llega y la que sale. Un forzamiento positivo tiende a calentar el sistema de la Tierra.
No sólo fue hasta 2009. El reporte de enero del Laboratorio de Investigación del Sistema de la Tierra en Mauna Loa (Hawai) mostró que la concentración atmosférica del dióxido de carbono (CO2) fue de 391,06 partes por millón.
A fines de los años 50 era de unas 315 partes por millón. En solo 2010, la concentración global aumentó en 2,68 ppm, la más alta desde 1980.
«Las concentraciones de gases de invernadero han alcanzado niveles récord a pesar del decrecimiento económico. Hubieran sido más altas sin la acción internacional para reducirlas», opinó el secretario general de la OMM, Michel Jarraud.
El CO2, el más importante gas de origen antropogénico en la atmósfera (tras el vapor de agua) contribuye con el 63,5 por ciento del forzamiento radiativo, mientras que el metano aporta el 18,1.
Este gas ha aumentado 158 por ciento desde la era preindustrial, por las emisiones del ganado, los cultivos de arroz, la explotación de combustibles fósiles y los basureros.
Aunque estuvo estable de 1999 a 2006, entre 2007 y 2009 volvió a subir la concentración, de acuerdo con el reporte de la Organización.
Pudo deberse a las elevadas emisiones de los humedales árticos y a la alta precipitación en los humedales tropicales en 2007 y 2008.
Otro gas, el óxido nitroso, contribuye con 6,24 por ciento del forzamiento. En 2009 su concentración era 19 por ciento más alta que la existente en la era preindustrial.
Para reducir las emisiones los países se han comprometido con acuerdos como el Protocolo de Kyoto, aunque no se ha alcanzado en las reuniones anuales de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, un acuerdo pleno para reducirlas lo necesario a 2020 y 2050.
La próxima cita será en abril en Bangkok, en donde deben comenzar a desarrollarse los acuerdos logrados en la cita de Cancún en 2010, «esto incluye la labor para poner en pleno funcionamiento las instituciones para financiar la lucha contra el cambio climático, la cooperación tecnológica y la adaptación en los plazos acordados en Cancún», dijo Christiana Figueres, secretaria de la Convención.
» Contexto
El remedio igual que la enfermedad
Una seria preocupación es el caso de los halocarbonos, que contribuyen con 12 por ciento al forzamiento radiativo. Algunos, usados antes en refrigerantes y esprays están reduciéndose por las normas internacionales, pero algunas de las alternativas, los hidroclorofluorocarbonos y los hidrofluorocarbonos son potentes gases de invernadero que duran más en la atmósfera que el dióxido de carbono, advirtió la Organización Meteorológica.
En 2010, las reducciones de sustancias que afectan la capa de ozono siguiendo el Protocolo de Montreal, expresadas en CO2 equivalente, fueron 10 gigatoneladas



















