Los pinguinos realmente eligen pareja para toda la vida? La respuesta me sorprendió

Muchos piensan que estas aves viven por y para sus parejas, al punto que se les considera modelos de fidelidad y romanticismo en el reino animal. Pero en realidad son muy pocos los pingüinos que mantienen un solo vínculo sexual a lo largo de su vida.

La mayoría, de hecho, prefiere copular con otros miembros de la colonia antes de estar una buena temporada anidando. O incluso tener una “reunión extracurricular” después de ordenar el nido para su pareja. 

De seguro todo un escándalo para aquellos que veían a estas aves como criaturas comprometidas, pero tampoco nos vayamos a los extremos. Hay pingüinos más promiscuos y otros más fieles, todo depende de la especie.

¿Qué tan comprometidos están los pingüinos con una pareja?

De acuerdo con la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, los pingüinos valoran mucho a sus parejas de temporada. Es decir, a aquellas que eligen para fines reproductivos. 

En numerosas ocasiones los investigadores han visto cómo los machos llegan un poco antes que las hembras a la zona de reproducción para preparar los nidos. Esto después de pasar meses en el mar, cazando peces y nadando en las aguas más heladas.

Asimismo, han notado que los pingüinos hembra ignoran por completo a toda la fila de pretendientes que les acicalan hasta llegar al nido de su pareja. 

De allí es de donde proviene el mito de que los pingüinos son monógamos, pero eso es un error.

Los pingüinos son en realidad “criadores coloniales”, lo que significa que tienen una pareja con la que anidan y crían polluelos cada temporada. Pero eso no significa que no tengan otras aventuras cuando el tiempo de reproducción termina o la pareja está ausente. 

Cuando un macho unido a una pareja no regresa a las zonas de reproducción, por ejemplo, su pareja puede copular con otro macho diferente. Eso sí, siempre y cuando ambos estén interesados. 

De igual forma, si la hembra unida a una pareja tarda en llegar, el pingüino macho puede ir a cortejar a otros miembros para “pasar el rato”. Lo que, por supuesto, da lugar a muchas peleas cuando la obediente pareja de ese macho llega al nido y se encuentra con una nueva hembra en su lugar.

Pero así es como funciona el amor entre pingüinos: desordenados triángulos amorosos que se terminan cuando una hembra pone su huevo. O al menos así es en casi todas las comunidades de pingüinos.

Los pingüinos de Adelia y el estilo de vida monógamo

Un estudio publicado en la revista Zoo Biology reveló que no todos los pingüinos eligen ser monógamos. De hecho, solo una especie es la que sigue arduamente este comportamiento: los pingüinos de Adelia (Pygoscelis adeliae).

Estos pingüinos, junto con el pingüino emperador, son las dos únicas especies que viven en el continente antártico. Aunque tampoco son monógamos por naturaleza, al menos llevan este concepto a la práctica. En esencia, evitando copular con otros miembros o engendrar polluelos “fuera del matrimonio”.

Por el contrario, otras especies como el pingüino de papúa (Pygoscelis papua) prefieren vivir de la promiscuidad, e incluso criar accidentalmente polluelos que eran de otro miembro de la colonia. 

Los investigadores creen que existe una razón para estos comportamientos sexuales tan diversos, y esa razón es el entorno. 

Criar a un polluelo en la Antártida no es tan fácil como criar a uno en un clima más cálido. Se necesitan padres comprometidos.

que unan sus fuerzas para sobrevivir. Por no mencionar que la disponibilidad de hembras y machos es más baja. 

Aunque eso no explica por qué muchos pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) buscan otras parejas viviendo en las mismas condiciones árticas que los pingüinos de Adelia. 

¿Pareja por compromiso o por interés?

El éxito de la temporada anterior también parece que influye en la fidelidad de los pingüinos. 

Si la pareja logró criar con éxito a los polluelos, es probable que la relación se mantenga varias temporadas (o incluso de por vida). Pero si eso no ocurre, los pingüinos puede que se alejen porque ya no sienten química entre ellos.

Las tasas de “divorcio” entre pingüinos son difíciles de calcular, pues no todos regresan a las zonas de reproducción cada temporada. Pero es un hecho que los pingüinos no son monógamos por naturaleza, aunque sí entienden que el compromiso reproductivo está solamente en una pareja, ya sea macho o hembra.

Referencias: 

Are penguins really monogamous? https://www.livescience.com/are-penguins-really-monogamous 

The different breeding strategies of penguins: A review https://doi.org/10.1016/j.crvi.2013.02.002 

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