
Los pantanos son áreas donde el agua está presente o cercana a la superficie. Constituyen un hábitat importante para los pájaros y ayudan a controlar inundaciones.
En Islandia, varios humedales desecados han sido restaurados, incluyendo partes de un santuario de aves cercano al meridional pueblo de Eyrarbakki, donde en 1997 se bloquearon las zanjas para impedir que el agua se agotara.
Quienes asuman tal actividad tendrán que implementar un inventario exhaustivo de los pantanos, tanto sobre los inalterados como sobre los secos.
La práctica de plantar árboles en tierras que previamente no fueron forestadas se propuso como medio de vincular el carbono al suelo (mediante el proceso de fotosíntesis, por el que los árboles capturan dióxido de carbono) para compensar las emisiones producidas por industria e individuos en la vida cotidiana.
Cada vez que los pantanos son restaurados, enlentecen la liberación de dióxido de carbono a la atmósfera, haciendo que el suelo lo absorba.
Cuando los pantanos son alterados o destruidos se libera más dióxido de carbono que cuando se talan bosques. Éste es especialmente el caso de las turberas, que contienen materia orgánica muerta, con una proporción de carbono de alrededor de 50 por ciento. Éstas se forman en condiciones húmedas donde la falta de oxígeno dificulta la descomposición. Por lo tanto, la humedad limita la liberación de dióxido de carbono.
Las negociaciones sobre el cambio climático han renovado el interés por las turberas a causa de su alto contenido de carbono, que se libera a la atmósfera cuando son dañadas o drenadas.
Los pantanos dañados o destruidos continúan emitiendo dióxido de carbono durante décadas, hasta que se agota toda la turba, a menos que el hábitat se restaure.
Volver a hidratar las turberas puede causar un aumento en las emisiones de metano, pero esto casi siempre se compensa con una reducción mucho mayor en las emisiones de dióxido de carbono y óxido nitroso. Estos tres son gases de efecto invernadero, causantes del recalentamiento planetario.
A fin de crear más tierra para la agricultura, los granjeros islandeses drenaron una porción considerable de pantanos durante la segunda mitad del siglo XX, principalmente construyendo desagües.
Iceland: Wetlands should count as mitigation



















