Todo sobre alimentación sostenible y cómo aplicarla en la vida diaria

La alimentación sostenible es una nuevo estilo de vida que se ha puesto de moda en el último tiempo con la intención de reducir el impacto que provoca la producción y consumo de alimentos en el ecosistema. Sabemos que los recursos naturales en la tierra son limitados y eso se puede remediar con pequeñas acciones, incluso desde algo tan básico como comer.

Muchas personas en el mundo buscan consumir una dieta sostenible para evitar que la humanidad tenga problemas en un futuro cercano.

¿Qué es la alimentación sostenible?

De acuerdo con estimaciones de las Naciones Unidas, para el año 2030 en el planeta seremos más de 8.500 millones de seres humanos. Y para 2100 estaremos llegando a 11.200 millones de personas. Teniendo en cuanta que actualmente somos casi 7.700 millones la pregunta es si para cuando lleguemos a esas fechas habrá suficientes recursos para todos.

Es por eso que algunos buscan reducir lo más que se puede la huella medioambiental que esta generación les está dejando a los hijos del futuro. Una gran manera de hacerlo es hacer y mantener una dieta sostenible. El medio ambiente y nuestro cuerpo lo agradecerán.

Guía de sostenibilidad

Hacer que nuestra dieta sea sostenible no es nada del otro mundo pero si hay que tener mucha fuerza de voluntad. Esos pasos te podrían dar una mano para comenzar a hacerla y poner tu granito de arena para hacer de este mundo un lugar mejor.

1. Compra productos locales y de temporada

Lo ideal es que compres tus alimentos lo más cerca posible a casa y si están de temporada, mejor. Con esto garantizas varias situaciones: la primera que tu nevera va a guardas alimentos más frescos y con mayor valor nutritivo. En ese sentido, el proceso de maduración se dará de manera más natural, por lo que hará que los productores o proveedores no tengan la obligación de ponerlos en cámaras frigoríficas industriales.

Otro punto es que se pueden reducir las emisiones de carbono que se derivan del transporte de estos productos a las zonas más alejadas.

Si estás obligado a comer fuera de casa, elige un local lo más cerca posible a tu ubicación y que elaborar sus platillos de manera sostenible con el medio ambiente.

2. Come más frutas y verduras

Para que tu dieta sea más sana lo mejor que puedes hacer es consumir todas las frutas, verduras y legumbres que puedas. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda este tipo de dieta por sobre la que se basa en los animales

3. Modera el consumo de carne roja, pescados y lácteos

El consumo excesivo de estas carnes está relacionado con el origen varias enfermedades como la diabetes, problemas cardiovasculares o algunos tipos de cáncer, entre otros. Por estas razones debes reducir todo lo que pueda el consumo de estas carnes y sus derivados.

4. Escoge lo natural

La idea es que poco a poco dejes de consumir productos precocinados o procesados. A pesar que este tipo de alimentos nos ahorren mucho tiempo y sean muy fáciles de preparar hay que recordar que nos frescos. También presentan más calorías, azúcares, grasas y aditivos alimentarios.

5. Apoya el comercio justo

Cuando salgas de compras, siempre trata de elegir aquellos alimentos que sepas que garanticen un trato justo a sus empleados, que no presenten prácticas de explotación infantil, que no fomenten la discriminación, desigualdad o pobreza. O que en el proceso para fabricar sus productos le haga daño al planeta

6. Evita el desperdicio de la comida

Siempre compra lo necesario. Solo así no vas a generar tantos residuos y presentarás dura lucha contra el desperdicio de comida por productos que no hayas consumido a tiempo.

También te podría ayudar si planificas tus menús semanales, congelar los alimentos que no vayas a consumir próximamente, hacer una lista de la compra cerrada, etc.

Elegir vivir en base a una alimentación sostenible es mucho más sencillo de lo que parece. Solo pon en práctica los consejos de líneas arriba y verás como, poco a poco, tu vida dará un giro y ayudarás al planeta.

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