Basura electrónica

Por: César Daniel González. La era de la tecnología ha permitido a la sociedad hacer frente a las necesidades de la vida de una forma más amable. Actualmente no sólo gozamos de los beneficios que brinda tener un refrigerador, sino que además podemos programar diferentes temperaturas en sus compartimentos y determinar si queremos mucha o poca producción de hielo o si lo deseamos en cubos o frapé.

Nuestros automóviles, además de transportarnos, tienen integrados sistemas de posicionamiento global y pantallas interactivas que programan la temperatura al interior del auto, algunos incluso, para cada lugar y gusto particular del pasajero y desde luego, calculan la distancia que podemos recorrer con la gasolina disponible en el tanque, entre otras comodidades más, algunas francamente superfluas y hasta extravagantes, pues hay autos que hasta te saludan por tu nombre al abrir la portezuela.

En el caso de los teléfonos, aquellos que conocimos en la infancia estaban sujetos por un cable a la pared, lo que a los niños de hoy les parece una broma de mal gusto, y corresponden al mundo de las curiosidades como para tomarles hasta una fotografía de recuerdo. Actualmente no se es moderno si no se lleva en forma electrónica nuestra agenda, libreta de direcciones, grabadora de voz y video o sistema de posicionamiento global o no se pertenece al nuevo fenómeno de las redes sociales.

El correo hoy en día es electrónico, y escribir y recibir instantáneamente casi desde cualquier lugar, sobre todo desde los llamados teléfonos celulares androides o inteligentes, que son capaces incluso de reproducir películas o sintonizar canales de televisión y estaciones de radio. Todas estas facilidades son posibles gracias a que la electrónica ha encontrado aplicaciones para satisfacer las necesidades que ni siquiera sabíamos que teníamos, en muchas áreas de nuestra vida, ya que hasta hace cuarenta años eran escasas las familias que contaban con una televisión mientras en la actualidad, es incontable la cantidad de aparatos electrónicos que utilizamos casi desde la cuna, que han crecido de manera exponencial, pues los usamos para trabajar, divertirnos, aprender, comunicarnos o crear.

Como subproducto de esa hiperutilización, estimulada por la investigación y desarrollo tecnológicos, que en seis meses hace obsoleto un aparato, así como sus agresivas y novedosas estrategias de mercadotécnica, distribución y venta, han dado como resultado el aumento en el volumen de residuos sólidos que por su toxicidad resultan muy peligrosos para el medio ambiente y por consiguiente para el hombre, de lo cual, aún no se tiene la suficiente conciencia social que permita la implementación de una política pública para el manejo adecuado de la basura electrónica.

Porque, ¿Alguien se ha preguntado que ocurre cuando acaba la vida útil o comercial de un refrigerador, el automóvil y nuestro teléfono celular y es desechado? ¿A dónde va a parar? Este cuestionamiento es muy importante habida cuenta que su vida útil de un aparato probablemente sea de 1 a 3 años, pues para que sea comercialmente funcional es necesario desecharlo para adquirir un modelo con una mayor diversidad de aplicaciones y funciones.

Esta problemática nos lleva a definir con claridad lo que debemos entender por basura electrónica, que de manera general son todos los residuos de aparatos electrónicos : Celulares, computadoras, videojuegos, televisiones, audio componentes, videograbadoras, cámaras, dispositivos de música portátil, posicionadores globales o GPS, entre otros; que a diferencia de otros materiales y equipos poseen una serie de características que generan impactos ambientales negativos; dado que en su manufactura se emplean generalmente dos grupos de sustancias que son nocivas para la salud humana y el ambiente:

Los compuestos orgánicos policromados, llamados también retardadores de flama (Bifeniles polibrominados o Éter difenil hexavalente), que se utilizan como aditivos en los plásticos.

Los metales pesados como el plomo, mercurio, cadmio y cromo además del oro y arsénico necesarios en la manufactura de circuitos electrónicos.

Todas estas substancias afectan la salud de los organismos vivos incluyendo la nuestra, ya que la mayoría de ellas son ubicuas, capaces de contaminar por igual el suelo, el agua o el aire.

El manejo de nuestros residuos es un elemento fundamental para avanzar hacia esquemas más sustentables. Actualmente el 70% de las toxinas que se desprenden de los tiraderos de basura provienen precisamente de residuos electrónicos, altamente carcinogénicos.

Sólo a través del conocimiento de la problemática ambiental aquellos que toman las decisiones clave en todos los ámbitos, darán prioridad al tema en la agenda nacional, política y económica. El desarrollo sustentable no tiene que ver sólo con las acciones de adaptación y mitigación al cambio climático, sino incide también en muchas otras áreas que requieren atención como es el manejo de residuos peligrosos y de la basura electrónica.

2 comentarios en “Basura electrónica”

  1. Pingback: Basura electrónica - Diario Ecologia | Ecologia y medio ambiente | CURIOSIDADES TECNOLOGICAS | Scoop.it

  2. Pingback: Basura electrónica | Ecologia y medio ambiente | Panamá | CURIOSIDADES TECNOLOGICAS | Scoop.it

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba