Nicaragua denuncia a Costa Rica ante corte centroamericana por daños ecológicos

Organizaciones ambientalistas nicaragüenses fundamentaron hoy ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) los perjuicios ocasionados por Costa Rica a la región por una carretera que construye paralela al río San Juan de Nicaragua.

En audiencia celebrada en la Universidad Católica en esta capital, la abogada que representa a la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible y el Foro Nacional de Reciclaje, Rosario Sáenz, expuso los numerosos daños al patrimonio biológico y ambiental de la región.
La construcción de la vía de 160 kilómetros violenta 24 normas del derecho comunitario Centroamericano y 11 Convenios y Tratados mundiales de protección y conservación de los recursos naturales y ambientales, entre otros documentos legales suscritos, apuntó.

De acuerdo con la jurista, la zona fronteriza integra el corredor biológico Mesoamericano, alberga uno de los ecosistemas más sensibles, extensos y diversos de la América tropical y es el desaguadero de la mayor cuenca de Centroamérica.
Sáenz mostró un grupo de imágenes que prueban el daño ocasionado al río San Juan, los bosques y humedales aledaños, por la obra en construcción iniciada en febrero de 2011 sin previo estudio de impacto ambiental.

La deforestación afecta directamente poblaciones de animales como las del jaguar, el perezoso, el danto, el chancho de monte, los sapos y la lapa verde, un ave propia del norte costarricense, pues los animales desconocen los límites de países, señaló.

Con el vertido de sedimentos al río se modifica igualmente el hábitat de manatíes, nutrias, cocodrilos, róbalos, camarones, peces sierras, tiburones Toro y sábalos reales, especie que realiza sus migraciones desde el Caribe hacia el lago Cocibolca, de Nicaragua, dijo.

La abogada solicitó a la CCJ que convoque a la Convención Internacional para los Humedales, Ramsar, a realizar una evaluación técnica de las afectaciones en los humedales de Costa Rica, de gran importancia para el equilibrio biológico y ecológico de la región.

Numerosos sedimentos arrastrados por la corriente del río se acumulan en ciertos puntos imprevistos y conforman bancos de arenas o islas en medio del cuerpo de agua que dificultan la navegación, una actividad necesaria para ambos países, comentó.

Los demandantes pidieron al Tribunal regional que ordene a Costa Rica iniciar de inmediato la restauración de la zona, la reforestación inmediata en una franja no menor de 500 metros, y mediar a fin de establecer una negociación pacífica entre los gobiernos.

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