Pescadores amenazan con grabado a cuchillo a una ONG por defender a los delfines de la extinción

La muerte violenta de delfines en la costa atlántica de Francia sigue imparable. Desde principios de año pueden haber muerto de forma accidental en redes de pesca o por acciones violentas voluntarias de grupos de pescadores sin escrúpulos unos 600 delfines, según un balance no oficial de la delegación francesa de la organización internacional de defensa de la vida marina Sea Shepherd.

La organización Whale and Dolphin Conservation considera válida este cálculo y destaca que se trata de una situación grave, con un incremento notable respecto a las ya trágicas cifras de años anteriores en esta misma costa del Atlántico.

La muerte de delfines en zonas de pesca es de por si una realidad trágica pero, además, en la costa francesa se ha complicado en los últimos años porque algunos grupos de pescadores no sólo se oponen a los controles oficiales para evitar muertes accidentales sino que además están actuando descaradamente contra los cetáceos que consideran competidores en las capturas de pescado.

La organización francesa de Sea Shepherd ha protagonizado en los últimos años diversas denuncias de esta situación y, ahora, como respuesta, ha recibido amenazas de algunos pescadores. El caso más concreto ha sido la aparición del cuerpo mutilado de un delfín en el lomo del cual se habría grabado con un cuchillo una frase grosera y amenazante contra Sea Shepherd, según ha denunciado el propio grupo de defensa de la vida marina en su página en internet.

Sea Shepherd considera que los datos de este año confirman que Francia es “el país en que se matan más delfines en Europa y uno de los peores países del mundo”.

En 2017, los científicos del Observatorio Pélagis hicieron sonar la alarma publicando una estimación anual promedio de 3.500 delfines muertos en el Golfo de Vizcaya y en el Canal de la Mancha. Mortalidad tan alta que ya amenazaba la supervivencia de la población de delfines a largo plazo, explica Sea Shepherd en una nota publicada el pasado 16 de febrero.

Es una carnicería” que daña especies protegidas en Francia y el conjunto de Europea, provocada nombre de una actividad económica que tercamente niega sus responsabilidades y que rechaza la transparencia al oponerse categóricamente a las cámaras en las cubiertas de los barcos, por el estilo Se practica en particular en Australia.

Efectos sobre la pesca

Sea Shepherd critica que diversos grupos de pescadores se nieguen a colaborar con las medidas de vigilancia y control que proponen científicos y ecologistas . “José Jouneau, presidente del comité regional de pesca del Pays de la Loire, incluso promete una ‘revuelta’ si las cámaras fijadas en las cubiertas de los barcos documentan muertes de delfines y obligan a limitar la actividad pesquera, afirma Sea Shepherd”.

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