
LA BIOSFERA. El cultivo biológico de la Tierra. La biosfera es la parte de la superficie de la Tierra y de su Atmosfera en donde la química de la vida ha logrado prosperar.
Físicamente, nuestro planeta puede dividirse en tres capas concéntricas: atmosfera, litosfera, que contiene la hidrosfera, y el núcleo.
La biosfera ocupa solo una pequeña parte de cada una de las esferas exteriores. Entre los gases que se hallan presentes en la biosfera hay que destacar, además del nitrógeno, el oxigeno y el dióxido de carbono (CO2). La reserva de carbono que se halla en los seres vivos y en los suelos es casi tres veces superior a la contenida en la atmosfera, principalmente en forma de dióxido de carbono. La biomasa total de la biosfera se calcula que está comprendida entre los 5 x 1017 y los 7×1017 Gramos.
La vida abunda en la superficie de la litosfera, pero tanto los insectos como los mamíferos y la raíces de los arboles penetran muy pocos metros bajo la misma. Solamente el hombre ha logrado rebasar esta cota, ya que en las minas se traba usualmente a cientos de metros por debajo de la superficie terrestre.
La vida es muy abundante en la superficie de los mares que forma la hidrosfera. También existe vida marina a grandes profundidades, pero es mucho menos numerosa debido al frio, a la escasez de oxigeno y a las grandes presiones.
En la atmosfera, la vida extiende su colonización hasta superar los cinco kilómetros por encima de la superficie del planeta. No obstante, hay algunos pájaros a los que se ha visto volar por encima de la cordillera del Himalaya.
Dentro de la biosfera podemos distinguir la hidrosfera, la atmosfera y el suelo.
Hace millones de años, las condiciones físico-químicas del tercer planeta más cercano al sol, nuestra Tierra, hicieron coincidir una serie de uniones de elementos para que en éste surgiera la vida.
Podrá discutirse, y de hecho se hace, la existencia de una mano divina o la ocurrencia del azar, pero en el que ahora es un planeta azul que navega por el espacio, aparecieron variadas y simples formas animadas; más tarde, la profusión de estas formas simples anunció el surgimiento de criaturas complejas, que fueron evolucionando desde entonces.
Es difícil descubrir cómo o de qué manera surgió este fenómeno de vida en nuestro planeta… el hecho más importante es que, después de esa cadena de sucesos trascendentales, una gran cantidad de comunidades vivientes, incluyendo la nuestra, han encontrado un refugio donde vivir: esta delgada capa terrestre denominada Biósfera, que literalmente se define como «esfera de vida».
LA ATMÓSFERA
La capa de aire que respiramos. La atmosfera es la envoltura gaseosa que cubre la superficie de la Tierra. Con referencia al nivel del mar, la composición de la misma es la siguiente:
•Nitrógeno————————-78,03%
•Oxigeno—————————20,95%
•Argón—————————— 0,93%
•CO2——————————– 0,03%
•Neón—————————— 0,0018%
•Helio—————————— 0,0005%
•Criptón————————— 0,0001%
•Xenón—————————- 0,00001%
•Vapor de Agua—————– INDICIOS
•Hidrogeno———————– INDICIOS
Se reconocen cinco capas en la atmósfera: tropósfera, mesósfera, estratósfera, ionósfera y exósfera. Cada capa tiene un espesor diferente. La composición del aire varía a medida que aumenta la altura.
En lo que concierne al vapor de agua, hemos de apuntar que, anualmente, 500.000 kilómetros cúbicos de agua pasan a la forma de vapor y, tras una estancia de nueve o diez días en la atmosfera, retornan a su fase liquida precipitándose hacia el suelo. El valor medio de evaporación en cualquier parte del planeta es de unos 980 litros por metro cuadrado y año. En consecuencia, una precipitación que se halle por debajo de los 400 litros por metro cuadrado y año está lejos de compensar la evaporación media y, por ello, el lugar será árido o desértico.
AMENAZAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE ATMOSFERICO. El medio ambiente atmosférico actual se encuentra amenazado por tres problemas a gran escala, derivados más o menos directamente de la contaminación del aire.
Estos problemas son: el aumento de la concentración de dióxido de carbono CO2 y otros gases que conlleva el incremento de la temperatura por el llamado Efecto Invernadero; la destrucción de la capa de ozono, que origina un incremento de la radiación ultravioleta solar, muy nociva para los seres vivos y, finalmente, la lluvia acida, que produce daños importantísimos en los bosques, fauna piscícola de los ríos y lagos, monumentos de piedra, etc.



















