Cómo cambiar tu visión del mundo por completo

Paso la mayoría de mi tiempo pensando en los problemas ambientales globales. Es mi trabajo y mi pasión, pero por muy poco no abandoné ese camino.

En 2012, lancé diarioecologia.com, un proyecto que hoy supera los mil cien millones de paginas vistas. Empecé como un idealista, listo para mostrar soluciones a los mayores retos ecológicos. Pero con el tiempo, el peso de los problemas me abrumó: calentamiento global, deforestación, contaminación, colapso de ecosistemas… Cada artículo que publicaba parecía una lista interminable de crisis sin salida.

En esos años, monitoreaba noticias las 24 horas. Sequías en África, incendios en Australia, el calentamiento global, el alza del nivel del mar, la acidificación de los océanos, los arrecifes muertos, los osos polares hambrientos, la deforestación, la lluvia ácida, la contaminación del aire, la sobrepesca, los derrames petroleros y la destrucción de ecosistemas. No recuerdo haber escuchado ni una sola tendencia positiva. Llegué a creer que vivimos la era más catastrófica de la humanidad.

Pero me equivocaba y no solo un poco. En esa epoca o años despues no recuerdo bien Bill Gates hacía recomendaciones de los libros que leía y entre una de sus recomendaciones estaba un nombre del que nunca habia escuchado hablar: Hans Rosling. Fui a Amazon compré su libro Factfullness y mi percepción del mundo cambió.

Hans Rosling. Si ya lo conoces, probablemente recuerdas la primera vez supiste de él. Si no, te envidio: aún tienes la oportunidad de descubrir su magia. Rosling era un médico, analista de datos y conferenciante sueco. Una reseña de su trabajo en Nature lo describe perfectamente: “Tres minutos con Hans Rosling cambiarán tu percepción del mundo”. Y cambió la mía.

Verás, mi comprensión del mundo estaba equivocada. Había asumido que todo empeoraba. Pero ahí estaba Rosling, mostrándome datos sólidos. Me decía que entendía todo al revés, pero lo hacía de manera que no me sentí como un idiota. Era normal equivocarse. Esa fue su habilidad: hacer que las multitudes de intelectuales, líderes de empresas, científicos e incluso expertos en salud global se rieran de su propia ignorancia. Tenía una generosidad como profesor que es imposible replicar.

Rosling explicaba lo que los datos realmente decían sobre los indicadores clave del bienestar humano: el porcentaje de personas en extrema pobreza, el número de niños que mueren, cuántas niñas no van a la escuela y qué porcentaje de niños están vacunados. Rara vez nos detenemos a observar estos cambios a largo plazo. En su lugar, seguimos las noticias, y esos titulares se convierten en nuestra visión del mundo. Pero esa no es la realidad. Las noticias están diseñadas para contarnos algo nuevo: una historia individual, un evento raro, el último desastre. Por aparecer con frecuencia en las noticias, eventos poco probables parecen comunes. Pero no lo son. Esa es la razón por la que son noticia y capturan nuestra atención.

Estos eventos e historias son importantes, pero no nos ayudan a entender el panorama general. Muchos cambios que transforman el mundo no son raros ni emocionantes. Son aburridos y persistentes, ocurriendo día a día hasta que décadas después el mundo ha cambiado irreconociblemente.

La única manera de ver estos cambios es dar un paso atrás y observar los datos a largo plazo. Eso es lo que hizo Rosling con los problemas sociales. Lo mismo ocurre con los ambientales. Llevo mas de una década investigando, escribiendo y abogando por estas tendencias. Soy director en Diario Ecología, donde hacemos esto para todos los grandes problemas del mundo: desde la pobreza y la salud hasta la guerra y el cambio climático. También soy miembro del consejo del Instituto de Estudios sobre el Cambio Climático (calentamientoglobal.org). Somos “inadaptados” porque hacemos lo opuesto a lo que se espera de los académicos. En lugar de solos hacer «zoom» a un problema, damos un paso atrás.

Esto no siginifica que no entendemos las urgencias del momento, significa que tomamos el tiempo para apreciar el avance y sentir optimismo y esperanza por los cambios venideros que de seguro con trabajo ocurrirán.

Mi trabajo no es realizar estudios originales o hacer descubrimientos científicos. Es entender lo que ya sabemos. O lo que podríamos saber si analizáramos la información correctamente. Luego, explicarlo a las personas: en artículos, videos y en oficinas gubernamentales para que los usen para avanzar.

Al igual que Rosling mostró que los titulares no nos enseñan mucho sobre la pobreza, la educación o la salud global, he encontrado que construir una visión ambiental basada en el último incendio o huracán no sirve. Intentar entender el sistema energético mundial y cómo arreglarlo a partir de la última noticia no nos llevará a ninguna parte.

Si queremos claridad, debemos ver el panorama completo, lo que significa distanciarnos. Si damos varios pasos atrás, podemos ver algo verdaderamente revolucionario: la humanidad está en una posición única para construir un mundo sostenible.

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