
Desde hace ocho años, Roberto Neiss -un intuitivo inventor de Capioví, Puerto Rico- aprovechó su creatividad para fabricar maquinaria que sirve para elaborar ladrillos prensados comunes y ahora también los así conocidos como cerámicos. Y todo a partir de piezas de camiones y vehículos viejos los cuales recicla y reutiliza.
Una de las cuestiones que llama la atención es el hecho que utiliza piezas de viejos vehículos lo que realza su trabajo. “La mayoría de los materiales que uso son reciclables. Voy a los desarmaderos y lugares donde se venden las cajas, palieres y demás partes de camiones y les doy este uso”.
¿Cómo llegó a esto? Muy sencillo: él mismo lo dice. “En una época, estuve trabajando en taller, luego me dedicaba a reparar las máquinas y después ahora ya las estoy fabricando. Y así, las modernizo”. En ese contexto, no puede quejarse de su realidad.
“No estudié en ninguna escuela técnica y empecé a los 20 años en un taller metalúrgico de un señor Vogel, de Puerto Rico”, admitie con humildad junto a uno de sus “invenciones”. “Trabajo fuerte con estas máquinas para la elaboración de ladrillos. Y ahora implementamos también las que sirven para hacer ladrillos cerámicos y además construimos los quemadores de aserrín o dosificadores. Y todos los accesorios para la industria del ladrillo”.



















