Christmas Resistance Movement: Movimiento antinavidad

El acto de regalar en sí mismo es una cosa buena, pues demuestra su afecto, cuidado y amor hacia amigos y familiares, pero afirma que “debemos atarnos al consumo responsable y guiados por principios sostenibles, como por ejemplo privilegiar las compras en tiendas locales, buscar paquetes que utilicen materiales reciclables y también bienes más duraderos.

“¡Sin compras, sin regalos, sin culpa! ¡Fin al consumo obligatorio! ¡Boicotee la Navidad!”. Con estos eslóganes se presenta en Internet “The Christmas Resistance Movement”, uno de los muchos grupos que protestan contra el consumismo desmesurado en los días festivos más populares del mundo.

Su intención es concienciar al público de que el nivel de consumo de bienes materiales que nuestra sociedad practica hoy en día no es una actitud sostenible, especialmente en estas fechas. Para ellos, la Navidad ha perdido su carácter original de celebración religiosa y familiar, hasta llegar a un significado casi exclusivamente mercantilista.

Según estos activistas de la Red, desde el punto de vista ecológico, los efectos ambientales de la fecha pueden ser considerados apocalípticos. No nos damos cuenta de la monstruosa cantidad de papel y plástico que los regalos dejan en los vertederos de los cinco continentes. Además, hay un dispendio extra en el consumo de energía eléctrica, con las luces de decoración y el incremento en la actividad de las plantas productivas.

En términos económicos, sostienen que en esta época no hacemos otra cosa que “gastar demasiado con bienes inútiles”. La “industria de la Navidad” promueve una histeria consumista que beneficia solamente a los productores, tiendas y grandes corporaciones, llevando los individuos a un débito bancario que muchos tardarán meses en compensar, señalan.

Por eso, los antinavidad sugieren que la gente gaste poco o ningún dinero en estos días festivos. Sus acciones no van en contra de la fecha en sí misma, sino del consumo desmesurado.

Algunos de estos grupos tienen incluso una filiación religiosa y luchan por recuperar el sentido cristiano de la festividad.

El objetivo de este movimiento no es ahorrar dinero o desincentivar el espíritu navideño, sino cuestionar nuestro estilo de vida consumista y enseñar cómo esto afecta las disparidades globales y el medioambiente.

Como opción a los obsequios industrializados, advierte que los productos hechos en casa suelen ser los más significativos para quién los recibe. Escribir uno mismo un libro de recetas caseras o de poesías, producir panes, tartas o galletas, o hacer un dibujo o una fotografía,ciertamente añade un aire más personalizado e intimista al regalo.

Si la idea es cortar los costes a cero, se pude hacer un mini mercado de cambio con los objetos que uno no utiliza más.

Hay también los regalos no-materiales, como por ejemplo dedicar su tiempo al cuidado de los niños de una pareja que conozca, ayudar a limpiar el jardín, hacer masajes, o dar clases de alguna habilidad que maneje.

Una opción más tecnológica seria ayudar a instalar el sistema operativo Linux en el ordenador de un amigo, ya que este es un software gratis, funcional y abierto, o sea, no depende de las grandes corporaciones como Windows o Apple para su desarrollo.

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