Las Abejas, los insectos polinizadores más importantes para nuestro ecosistema, están en peligro de extinción

Las abejas son insectos polinizadores. La polinización es un proceso fundamental para los ecosistemas, así como para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. En todo el mundo alrededor del 90% de las plantas con flores, el 75% de los cultivos alimentarios del mundo y el 35% de las tierras agrícolas dependen de la polinización. 

Las diferentes especies de abejas tienen una función particular en los ecosistemas. Por ejemplo, las abejas halíctidas polinizan cultivos importantes como la alfalfa, girasoles y las cerezas. Y así las 20,000 distintas especies que existen cumplen con esta función, promoviendo el crecimiento de cultivos que van desde el ajo hasta el café.

Esto implica que si las abejas silvestres y domésticas desaparecieran, la alimentación del hombre estaría limitada a alimentos básicos como la papa o el maíz. Lo que a la larga traería consecuencias inimaginables para la sociedad como la que conocemos.

¿Por qué las abejas están en peligro de extinción?

Entre 2006 y 2015 se reportó aproximadamente 25% menos de especies observadas en estado silvestre, aunque los avistamientos de científicos ciudadanos estaban aumentando rápidamente. Y si bien es difícil comprobar si hay especies de abejas que estén extintas por completo sí se puede asegurar que las silvestres no están prosperando como en otras épocas.

En Estados Unidos, por ejemplo, en el 2006 se perdieron casi la mitad de las abejas melíferas, lo que implica que si sólo hubieran existido las abejas domesticadas la pérdida habría sido enorme. También se ha observado que las abejas de la familia Melittidae se desplomaron hasta 41%.

¿Por qué ha disminuido el número de abejas?

La pérdida del 25% de la población silvestre de abejas ha disminuido por diversas razones. En primer lugar, el auge agrícola a nivel mundial provocó que durante la segunda mitad del siglo XX se perdiera gran parte del hábitat de estos insectos. Lo que se ve agravado debido al uso de plaguicidas que afecta a las plantas de las que dependen las abejas.

Además el cambio climático y el aumento de temperaturas que este ocasiona ha matado o expulsado muchas especies de abejas de sus hogares. De la misma manera la introducción de especies no autóctonas para polinizar cultivos agrícolas específicos introduce patógenos que provocan pandemias entre los insectos.

¿Qué podemos hacer para evitar su desaparición?

Como sociedad hay varias acciones que podemos implementar para frenar la desaparición de las abejas y que recordamos en el Día Mundial de las Abejas. Entre estas se encuentra:

  • Cultivar plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
  • Comprar miel sin refinar a agricultores locales
  • Comprar productos de agricultores con prácticas sostenibles
  • Proteger colonias de abejas silvestres
  • Apadrinar una colmena
  • Dejar un cuenco con agua limpia, piedras o palos para que las abejas beben y no se ahoguen

Mientras que los agricultores pueden:

  • Reservar zonas como hábitat natural
  • Crear barreras vegetales
  • Reducir o modificar el uso de pesticidas
  • Respetar los lugares de anidación
  • Sembrar atractivos de cultivo alrededor del campo
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