
Científicos canadienses hallaron que altas concentraciones de ozono y dióxido de nitrógeno tienen relación con un mayor riesgo de padecer apendicitis en adultos.
Científicos canadienses aseguran que los altos niveles de contaminación podrían elevar el riesgo de apendicitis en adultos.
El disparador de algunos casos de apendicitis sería la exposición a los contaminantes del aire.
La teoría dominante de la causa de la apendicitis ha sido la obstrucción de la entrada del apéndice pero esta teoría no explica las tendencias de apendicitis en los países desarrollados y en desarrollo. Los casos de apendicitis aumentaron en gran medida en los países industrializados en el siglo XIX y a inicios del XX, después disminuyeron hacia mitad y finales de siglo, coincidiendo con la legislación para mejorar la calidad del aire. La incidencia de la apendicitis ha crecido en los países en desarrollo a medida que se vuelven más industrializados.
Para llegar a esta conclusión, los cientificos identificaron a más de 5.000 pacientes mayores de 18 años que fueron hospitalizados entre 1999 y 2006. Se determinó el nivel de exposición a la contaminación del aire antes de la hospitalización gracias a los datos del programa Nacional de Vigilancia del Ambiente de Canadá, el cual utiliza estaciones centinelas para registrar los niveles de ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de sulfuro, monóxido de carbono y partículas de diversos tamaños. Estos registros se hacen cada hora.
Se registró un aumento leve del riesgo de hospitalización por apendicitis cuando las concentraciones de ozono y dióxido de nitrógeno estaban altas en la atmósfera.
Las tasas de apendicitis en los países en desarrollo son bastante bajas, pero a medida que esos países se van industrializando comenzamos a ver la aparición de la enfermedad.



















