Porqué los alimentos ecológicos son mas saludabes

productos_ecologicos

Por: Juan Carlos Pérez-Lanzac López
COMENZAMOS un año nuevo y muchas personas se imponen nuevos objetivos laborales y personales, pero son muy pocas las que se plantean comenzar a comer y a beber mejor.

Mi formación profesional me ha proporcionado unos conocimientos sobre la vida que me puedo permitir afirmar que muchas enfermedades provienen de lo que comemos, bebemos e inhalamos.
A los alimentos les ocurre hoy día como a los medicamentos. Es decir, que se les ha perdido un poco el norte. Hay muchos organismos y profesionales encargados del cumplimiento de las normas que legislan la circulación de estos productos, pero no están controlados a un nivel de alta calidad, de modo que podemos encontrar comercializados productos y medicamentos que no deberían estarlo.

Por otro lado, no existe ni una política de prevención de enfermedades ni de orientación al consumidor que nos proporcione la información suficiente como para saber elegir, seleccionar y consumir. Incluso en los hospitales habría que introducir los alimentos ecológicos.

Desde que los alimentos son producidos hasta su incorporación al organismo humano hay todo un proceso de manipulaciones. Sin embargo, existe cierta permisividad en la venta de ciertos productos y carencias en la vigilancia estricta.

Nuestro cuerpo es fuerte y débil al mismo tiempo. Es fuerte para resistir muchas agresiones exteriores, pero cuando lo sometemos reiteradas veces a las mismas agresiones, se hace débil. No nos sabemos tratar a lo largo de nuestra vida y es que tampoco nos enseñan. Nuestros sistemas son sensibles a todo lo extraño y sólo reconocen y admiten lo que es natural, es decir, lo que proviene de la naturaleza.

El ser humano, en su afán de ganar dinero, manipula lo natural y lo convierte en artificial y de ahí vienen los problemas. Una persona a base de consumir fruta tratada con insecticidas y nacida de un árbol que durante años ha crecido sobre un suelo tratado con herbicidas no es extraño que desarrolle un cáncer.

Un huevo puesto por una gallina alimentada con pienso que contiene sustancias inductoras de la ovulación del animalito no es lo mismo que un huevo procedente de una gallina alimentada con pienso natural molido procedente de granos exentos de productos químicos.

Un ternero, cerdo o cordero alimentado con productos libres de productos artificiales proporcionará a nuestro organismo una alimentación sana. Pero la obsesión del crecimiento rápido de nuestros animales hace que a los piensos se les añadan productos químicos no reconocibles por nuestro cuerpo y estas cantidades de productos químicos permitidos, todos sumados entre frutas, verduras, conservas, carnes, etc., hacen un total de miligramos diarios capaces de producir a la larga un cambio en la bioquímica de nuestras células, con graves consecuencias. Pensemos en la fatal noticia de estos días en Alemania donde se ha descubierto a un fabricantes de piensos adulterados.

Los gobiernos se obsesionan con la construcción de edificios que es cuando menos paro hay, pero cuando va mal, la gente se va a su casa y no se dan cuenta que el campo nunca para, cuando se acaba el melón, hay fresas, sino naranjas o melocotones, o lechugas o patatas, uvas… En el campo nunca se para.

Si los paises produjera productos agrícolas de calidad y ecológicos habría mucho menos paro, las zonas rurales se revitalizarían, estaríamos más sanos nosotros. Los productos herbicidas e insecticidas químicos desaparecerían, pero resurgirían los permitidos por la legislación ecológica.

Se trata de inventar algo que los demás no hacen, es decir, de aprovechar nuestros suelos y sol y convertir a nuestos paises en productores de alimentos ecológicos.

Los alimentos ecológicos son aquellos alimentos que proceden de la agricultura y de la ganadería certificada y, por lo tanto, obtenidos bajo métodos de producción que velan por la conservación del medio ambiente, la fertilidad de los suelos, el bienestar animal y el desarrollo rural. Estos métodos productivos prescinden del uso de sustancias de síntesis química como los pesticidas, herbicidas u otros aditivos y además no utilizan variedades genéticamente modificadas.

Son fuente de salud porque no contaminan nuestro organismo. El olor, color y sabor de los alimentos ecológicos son mucho más intensos. Su contenido en nutrientes es mayor, ya que respetan los ciclos naturales del cultivo. No son más caros si se tiene en cuenta los beneficios que generan para la salud de los profesionales agrarios y consumidores, así como para el bienestar de los animales y del medio ambiente.

Protegen el medio ambiente porque no contaminan los acuíferos, fertilizan la tierra y frena la desertificación, favorecen el hábitat de los animales silvestres y la vida de muchas especies.

La producción ecológica es una herramienta contra el cambio climático, ya que genera un volumen menor de residuos y disminuye la emisión de gases de efecto invernadero. Es una forma de contribuir a la protección del legado natural de las generaciones futuras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio