
Conducir de manera eficiente puede suponer un ahorro de entre $317 y $565 dolares al año para un conductor medio que realice 15.000km al año. En el caso de profesionales que recorran 100.000km, entre $2120 y $3.390 dolares. Además, la conducción eficiente no tiene solo consecuencias directas para el bolsillo, sino que influye también en la reducción de las emisiones contaminantes de los vehículos y en las actitudes de los propios conductores al volante.
Las 18 reglas de oro de una conducción eficiente
Antes de salir
1 Estudie la ruta más económica, es decir, que permita ahorrar combustible y, por lo tanto, las emisiones. Elegir, por ejemplo, carreteras con poco tráfico o con menos semáforos.
2 Evite el uso de su auto en horas punta y evite los atascos y, con ello el aumento del consumo y las emisiones.
En el automóvil
3 Conduzca siempre con una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de visión que permita ver 2 o 3 coches por delante.
4 Evite aceleraciones repentinas y, consecuentemente, una frenada brusca manteniendo la velocidad lo más constante posible.
5 Caliente el motor desde parado pero poco a poco (especialmente en motores diésel).
6 Viaje con el motor a un número de revoluciones bajo y cambie marcha tan pronto como sea posible.
7 Proceda a una velocidad moderada no sólo en recorrido urbano (respetando el límite de 50 km/h), sino también fuera de la ciudad tratando de mantenerse por debajo de 110 km/h.
8 Nunca deje encendido el motor innecesariamente cuando se detiene o espera.
9 No sobrecargue el automóvil.
10 Respete la aerodinámica del automóvil evitando la instalación de portaequipajes, portabicicletas, etc. o viajando con las ventanas abiertas.
11 Minimize el uso del aire acondicionado y otros dispositivos electrónicos.
Mantenimiento
12 El buen mantenimiento es la base no sólo de un funcionamiento apropiado del automóvil sino especialmente de la reducción del consumo y de las emisiones.
13 Compruebe con regularidad el funcionamiento de los dispositivos anticontaminación.
14 Compruebe la eficacia y la funcionalidad del motor y sus componentes.
15 Proceda con las sustituciones de los filtros cuando sea necesario.
16 Use lubricantes «fuel economy».
17 Compruebe con regularidad la presión y el desgaste de los neumáticos.
18 Cree un diario para registrar las operaciones de mantenimiento y aquellas a efectuar a un kilometraje y fecha recomendados.
Desde la compra del vehículo
El ahorro de carburante comienza con la compra del vehículo, por eso, interesarse por el consumo del vehículo es un aspecto que será crucial no sólo en la economía de su usuario, sino también en el aspecto más global del ahorro energético desde el punto de vista del agotamiento de los recursos y de la limpieza ambiental.
Ojo con el aire acondicionado
Accesorios como los sistemas de aire acondicionado, las lámparas de iluminación y las lunetas térmicas pueden incrementar significativamente el consumo de combustible. Se recomienda, por tanto, utilizar de forma racional el aire acondicionado o el climatizador seleccionando una temperatura suficiente para lograr el bienestar en el vehículo. En situaciones de muy altas temperaturas, se ha calculado que el consumo de carburante puede subir por causa del empleo del aire acondicionado hasta un 20 por ciento. En general, el encendido del aire acondicionado supone del orden de un 10 por ciento de incremento de media en el consumo de combustible. Para una sensación de bienestar en el coche se aconseja mantener la temperatura interior del habitáculo en torno a 23ºC – 24ºC.
Neumáticos siempre a punto
La presión de los neumáticos es un aspecto relevante en el consumo y la seguridad, y, sin embargo, cerca del 50 por ciento de los turismos conducen con presiones demasiado bajas en los neumáticos y su comprobación no constituye normalmente una prioridad en los hábitos del conductor. Como dato orientativo, una pérdida de presión de 0,3 bares en los neumáticos del vehículo respecto a la recomendada por el fabricante, supone un aumento de consumo de carburante del orden del 3 por ciento.
Aprovechar los dispositivos de ahorro del automóvil
Los automóviles modernos suelen venir equipados con dispositivos que ayudan a la realización de la conducción eficiente, sin embargo muchos conductores no lo utilizan por falta de información sobre sus ventajas
Cuentarrevoluciones. Es el espejo del funcionamiento del motor. Su control adecuado ayuda a que el conductor mantenga el motor en los rangos eficientes de funcionamiento y, por consiguiente reduzca el consumo de combustible.
Control de velocidad de crucero (Cruise control). Facilita que se mantenga la velocidad constante deseada y, con ello, evitar infracciones y multas por un aumento de la velocidad involuntario. Esto ahorra combustible y emisiones de gases de escape y, además, contribuye a una conducción más relajada.
Ordenador de a bordo. Actualmente muchos automóviles vienen equipados con un ordenador de a bordo con diversas funciones, como el consumo medio e instantáneo de combustible.
Económetros e indicadores de cambio de posición. Son dispositivos diseñados específicamente para la medición y el control del consumo de combustible. Un indicador de cambio de marcha es un dispositivo que muestra al conductor el momento en el que debe realizar los cambios de marcha para lograr una conducción más eficiente.
Limitadores de velocidad. Ayudan a evitar el exceso de velocidad de los vehículos. El uso de los limitadores de velocidad ya es obligatorio en camiones y autobuses y aconsejable en el resto de vehículos.



















