
Cada año el planeta Tierra pierde el equivalente al tamaño de Portugal de su masa de bosques. Eso da un panorama del tamaño de la tragedia que espera a la humanidad si no detenemos el deterioro a tiempo. Los bosques cubren un tercio de la masa continental del planeta y se perdieron 205 millones de hectáreas en los ultimos 15 años.
Tenemos que comenzar a ver a los bosques no como una alternativa al desarrollo, sino como desarrollo alternativo.
Lo dramático de la situación de los bosques en el mundo es que sólo una fracción del capital y de lo que producen los bosques se revierte. Y eso, en mucho, está en las decisiones de gobierno.
La reforestación es un reto y experimentación constante: la especie correcta, en el sitio correcto. Pruebas con especies no endémicas han resultado ser un desastre.



















